¿Por qué te empeñas en decir NO al amor cuando es SÍ?
¿De verdad piensas que vas a vencer al SÍ del corazón con un NO de tu cuerpo?
Está bien... corre! hazlo! no me hagas caso... si lo consigues...
!FELICIDADES!
En ese caso te habrás ganado la venganza del corazón contra tu cuerpo, un dolor fuerte y duradero, y acabarás arrepintiéndote y... por tu bien... volviéndote a replantear tu respuesta. Créeme que cederás.
Te invito al desafío... ¿te atreves?
